lunes, octubre 15, 2007

asalto


Toda esta semana he abusado de mi “buena” suerte. Primero me corren un certamen, luego tengo donde quedarme en santiago, corren la entrega de un trabajo del cual no llevo nada, me encuentro plata que yo mismo escondí, y anoche (madrugada del 13/10/2007) salgo “ileso” de un intento de asalto.

Salgo de la casa del Méndez como a las una de la mañana y le digo: “Méndez wn...me volvió a doler la rodilla, hace tiempo que no me dolía” y él se ríe. Corro para que no me de la luz roja en Carrera y me percato que por Friere hay una patrulla de carabineros con la baliza encendida. Sigo mi camino y pienso pacos ql, no dejan a uno caminar tranquilo por la calleVoy por tribunales, y del MP3 sale una canción que me gusta de THE FRATELLIS, también escucho el sonido de una motocicleta de los pacos, entonces me vuelvo a preguntar la necesidad de que anden pululando por la ciudad tal cantidad de carabineros (ya son entre 3 y 4 pacos que andan wuebiando). Sigo con el tradicional camino que tomo cuando voy de la casa del Méndez a la mía TUCAPEL-DIAGONAL-SAN MARTÍN entro a la diagonal y hay un caballero que camina delante de mi, mira hacia atrás y desvía su camino a una escalera que es la entrada a unos departamentos. Asumo que se asustó por mi :P . Pero cuando continúo caminando veo que hay dos sujetos de pantalones anchos y polerones con capucha, uno precisamente andaba con un yoki flaites tomo postura amenazante, despliego la totalidad de mi metro ochenta y dos, me meto las mano en los bolsillos para no hacer sonar las llaves y miro hacia el infinito, como si no existieran no alcanzo a sacarme los lentes porque ya me habían visto uno de poleron rojo me dice: “loco pasa una gamba”. le respondo que no tengo, que ando sin ni uno. los miro y los dos. Estaba en evidente estado de ebriedad, con latas de cerveza en todos los bolsillos que un flaite puede tener. Sus miradas estaban desorbitadas el socio insiste en que le pase una gamba y continuo con mi postura. Luego me amenaza con que el amigo tiene una pistola así es que tengo que entregarle algo, se percata que ando con el reproductor de MP3 del Walter y me lo pide…me niego y le digo que me deje pasar. Este compadre de rojo me bloquea la pasada y me insiste dice:

-“pasa el pendraib porque estoy seguro que él no sabia, ni sabe como se escribe

- Oye, déjame pasar porfa-le respondo.

-no, pasa el pendraib- e intenta sacarme el audífono de la oreja derecha.

Me hago para atrás impidiendo la acción -el audífono queda colgando- miro hacia el fondo y ni un alma pasa por San Martín y hago un veloz movimiento de cabeza para ver si algo pasaba por mi espalda vuelvo a escuchar la motocicleta de carabineros pero no se donde el loco este me dice que no intente correr porque sino me dispara por la espalda haciendo el gesto de pedir la pistola al otro socio, el del yoki que en realidad era cero aporte al acto del asalto, porque en ningún momento mostró la pistola y todos sus putos bolsillos (que son más que la mierda) estaban llenos de latas de cerveza Baltica. Sigo con mi discurso: “déjame pasar porfa”, a lo que el tipo de rojo se niega, levantando las manos en la mano izquierda llevaba una lata de chela continuo con mis manos en los bolsillos pero estoy un poco más encorvado,en posición de defensa, pero con las manos en los bolsillos .Antes había visto la silueta de dos personas que estaban en la acera del frente, pero ya no estaban, ni siquiera su presencia podía ser percibida veo mucha tele, lo se y continuo con mi rogativa de que me dejaran seguir con mi camino, para llegar a casa. Ante lo cual el socio de rojo responde: “¿querí caminar?, camina pollo”- en ese preciso momento este personaje de rojo me lanza una cachetada la detengo, doblo su mano, lo giro, meto mi dedo en su ojo y amenazo al otro compadre, el de yoki, que si tiene una pistola que la tire al piso, sino dejo a su amigo tuerto. Continúo presionando el ojo del tipo de rojo, el cual por su estado de ebriedad intenta zafarse, a lo que le indico que si se mueve le reviento el ojo y aprieto un poco más. El loco del yoki se niega, pues en realidad está cagado de miedo -porque durante el asalto fallido no hizo nada y estaba muy nervioso- y no portaba una pistola. Le doy un rodillazo por la espalda al sujeto de rojo, el cual cae de rodillas al suelo, lo pateo hasta que no pueda levantarse, le quito la lata de cerveza baltica , la bebo y dejo caer el contenido en la cara. Amenazo al wueón del yoki y me voy caminando por la diagonal Pedro Aguirre Cerda hacia San Martín. Escucho el disparo de una pistola, miro a mi pecho y veo sangre correr, miro hacia a tras con las ultimas de mis fuerzas y el compadre de verde, el del yoki tenia una pistola en sus manos.

La cachetada me llega en la cara, el compadre de rojo se aleja unos cuantos pasos con mucha velocidad por mi espalda en tal ángulo que con la cachetada que me llegó en la mejilla izquierda no pudiera hacer nada. El wueón del yoki, que vestía de verde, me habla diciendo: “camina pollo” mofándose de mí. Tal como mi audífono colgando, mi alma queda pendiendo en un hilo, y mi cuerpo reacciona solo, camina derecho por la diagonal hacia San Martín, en eso veo que un par de sujetos salen de un edificio a unos paso del lugar donde había ocurrido el fallido asalto, doblo, miro a la gente que sale del Kamade y me pregunto si a alguien el importa realmente si fui victima de un asalto fallido a nadie le importa continuo caminando cual autómata, como si ese disparo en realidad mató mi dignidad y valor, como si en verdad hubiera muerto un poco de mí. Llago a mi casa, veo que todo está tal como estaba antes de salir *dejo la luz del pasillo de arriba prendida para que se vea que la casa no está sola* subo las escaleras, me meto al baño, me miro al espejo y mi cara está destrozada, con barro y sangre, sucia, mi pecho con una gran mancha de sangre, la cual continua fluyendo no hay nada, veo lo de siempre. Miro hacia el pasillo y veo un par de sombras que me acechan, una de color rojo y la otra con un yoki.

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